¿Cómo llegar a Caló des Mort?
Para llegar a Caló des Mort, toma la carretera principal que conecta Sant Ferran con La Mola. Una vez pasado el encantador núcleo de Es Caló de Sant Agustí, encontrarás una salida hacia la zona residencial de Mar y Land. Allí hay una pequeña área donde podrás dejar el coche. Desde el aparcamiento, sigue a pie un sendero costero que discurre junto a los acantilados. El recorrido no es largo, pero sí espectacular: el mar aparece a cada paso con tonalidades intensas y contrastes que ya anticipan la belleza que está por venir.
Cuando llegues a la altura del chiringuito Bartolo, verás un punto elevado desde el que se domina toda la cala. Solo queda bajar unas escaleras talladas en la roca, ayudándote de una cuerda que hace de barandilla. En pocos minutos estarás pisando la arena de una de las calas más icónicas de Formentera.
Una cala salvaje, pequeña y espectacular
Caló des Mort es un rincón escondido al final de la gran Playa de Migjorn. Aunque no es fácil de encontrar si no conoces bien la isla, eso forma parte de su encanto. Esta pequeña cala tiene forma de media luna y está rodeada de rocas rojizas que enmarcan un mar turquesa impresionante. La playa en sí es muy reducida, y su tamaño varía según las mareas: algunos días hay espacio de sobra para colocar tu toalla, y otros, el oleaje y las algas la estrechan considerablemente. Por eso conviene llegar a primera hora de la mañana, no solo para asegurar sitio, sino para disfrutar de la tranquilidad del lugar antes de que lleguen más visitantes.
Es importante saber que no hay ningún tipo de servicio en Caló des Mort. No encontrarás ni bares ni tiendas, por lo que es imprescindible llevar todo lo necesario: agua, algo de comida, protección solar y sombrilla. En pleno verano, el sol golpea con fuerza y no hay zonas de sombra. Si decides quedarte a pasar varias horas, vale la pena ir preparado. Y si después te apetece comer algo, a escasos minutos tienes el chiringuito Bartolo, uno de los más auténticos de Formentera. Es un lugar sencillo, con mesas de madera y platos sabrosos como hamburguesas o pescados frescos. El ambiente es muy relajado, pero suele haber cola, así que conviene apuntarse en la lista con tiempo.
Una de las cosas que más sorprende de Caló des Mort es el color del mar. Desde lo alto ya se aprecia un abanico de azules que van del cobalto profundo al turquesa más brillante. Esto se debe en parte a la Posidonia oceanica, una planta marina protegida que actúa como filtro natural, oxigenando el agua y haciéndola más transparente. Bañarse aquí es como flotar en una piscina natural: calma total, arena suave y una sensación de estar en un paraíso escondido. Además, en esta cala se practica el naturismo con total normalidad, gracias a su ubicación discreta y su ambiente relajado.
Alquiler de coche: la mejor forma de llegar
Aunque Formentera es una isla pequeña, las distancias entre playas, pueblos y alojamientos no siempre se pueden cubrir cómodamente a pie o en transporte público. Si quieres llegar a Caló des Mort sin complicaciones, lo mejor es alquilar un coche. Esto te permitirá moverte a tu ritmo, explorar otras calas cercanas y llevar todo lo necesario sin preocuparte por los horarios. Rent a Car San Fernando es una excelente opción si buscas comodidad y confianza. Su flota está bien cuidada, ofrecen atención personalizada y puedes recoger el vehículo nada más llegar a la isla.
Caló des Mort es más que una playa bonita: es una experiencia. Su acceso escondido, su entorno natural intacto y sus aguas cristalinas hacen de esta cala uno de los rincones más especiales de Formentera. Y aunque sea pequeña, tiene todo lo que necesitas para vivir una jornada inolvidable junto al mar. Solo hace falta saber llegar, prepararse bien y dejarse llevar por la magia del lugar.